Reemplazo Total de Rodilla
Definición
Es la cirugía para reemplazar la articulación de la rodilla lesionada o enferma por una articulación artificial (prótesis).
Descripción
La operación se lleva a cabo bajo anestesia general. El cirujano ortopédico hace una incisión sobre la rodilla afectada. Se retira luego la patela (rótula) y se cortan las cabezas del fémur y la tibia (hueso de la espinilla) para que la prótesis encaje. De la misma manera, se corta la rótula en su superficie inferior para permitir la colocación de un componente artificial.
Las dos partes de la prótesis se implantan en los extremos del fémur, la tibia (hueso de la espinilla) y la superficie inferior de la rótula, utilizando un cemento óseo especial. Generalmente, se utiliza metal en el extremo del fémur y plástico en la tibia y la rótula, para la nueva superficie de la rodilla. Sin embargo, ahora se están utilizando superficies más nuevas, incluyendo metal sobre metal, cerámica sobre cerámica o cerámica sobre plástico.
En muchos casos, ahora se puede utilizar una incisión diminuta para evitar cortar el tendón en la parte frontal de la rodilla, lo cual permite una recuperación menos dolorosa y más rápida que el reemplazo total de rodilla normal.
La persona regresa de la cirugía con un apósito grande en el área de la rodilla. Durante la cirugía, se coloca un pequeño tubo para ayudar a drenar el exceso de líquido del área articular.
Después de la cirugía, la pierna se puede colocar en un dispositivo de movimiento pasivo continuo (CPM), un dispositivo mecánico que flexiona (dobla) y extiende (estira) la rodilla para evitar que se ponga rígida. La velocidad y cantidad de flexión se incrementan gradualmente. La pierna debe estar siempre en este dispositivo cuando la persona está en cama, con lo cual se agiliza la recuperación y disminuye el dolor postoperatorio, el sangrado y la infección.
Después de la cirugía, se experimenta dolor moderado. Sin embargo, se pueden administrar inyecciones de medicamentos narcóticos, analgésicos controlados por el paciente (PCA) o analgésicos epidurales (en la columna vertebral) para controlar el dolor durante los primeros tres días después de la cirugía.
El dolor debe disminuir gradualmente y, hacia el tercer día, los medicamentos analgésicos orales pueden ser suficientes para controlarlo. Se debe tratar de programar los medicamentos para el dolor aproximadamente media hora antes de caminar o de los cambios de posición.
La persona también regresa de la cirugía con varias vías intravenosas que suministran hidratación y nutrición, las cuales se dejan puestas hasta que el paciente ingiera cantidades adecuadas de líquidos orales.
Se pueden suministrar antibióticos para reducir el riesgo de desarrollar una infección, que obligaría a la extracción de la articulación artificial.
La persona también regresa de la cirugía usando medias antiembólicas o medias inflables de compresión neumática, las cuales se utilizan para reducir el riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos que son más comunes después de la cirugía de la extremidad inferior.
Además, se estimula a la persona a moverse y caminar desde el primer día después de la cirugía. El paciente recibe ayuda para pasarse de la cama a una silla durante el primer día después de la cirugía. Mientras el paciente permanece, en la cama debe flexionar y extender los tobillos frecuentemente para evitar el desarrollo de coágulos sanguíneos.
Se le puede enseñar a la persona a usar un dispositivo estimulante de espirometría (un dispositivo plástico que alienta a la persona a efectuar respiración profunda), y a toser y realizar ejercicios para incrementar gradualmente la profundidad de la respiración, con el fin de prevenir un colapso pulmonar y una neumonía.
Se puede insertar un catéter de Foley durante la cirugía para monitorear la función renal y el nivel de hidratación, el cual se retira al segundo o tercer día después de la cirugía. Se estimula a la persona para que intente caminar hasta el baño con ayuda.
Indicaciones
El reemplazo de la articulación de rodilla puede recomendarse en los siguientes casos:
- Dolor de rodilla que no ha logrado responder a la terapia conservadora (incluyendo medicamentos, inyecciones y fisioterapia durante 6 meses o más).
- Dolor de la rodilla que limita o impide actividades de importancia para el paciente.
- Artritis de la rodilla.
- Disminución de la función de la rodilla producida por artritis.
- Incapacidad para dormir durante la noche debido al dolor en la rodilla.
- Algunos tumores que involucran la rodilla.
El reemplazo de la articulación de rodilla no se recomienda en los siguientes casos:
- Infección actual de la rodilla.
- Cubierta cutánea deficiente alrededor de la rodilla.
- Parálisis de los músculos del cuádriceps.
- Enfermedad vascular periférica o neuropatía grave que afecta la rodilla.
- Disfunción mental limitante grave.
- Enfermedad terminal (enfermedad metastásica).
- Obesidad mórbida (más de 300 libras o 141 kilos).
Riesgos
Los riesgos de esta cirugía son, entre otros:
- Coágulos sanguíneos en las piernas (trombosis venosa profunda).
- Trombosis venosa profunda que se rompe y va hasta los pulmones (émbolo).
- Neumonía.
- Infección que obliga a la extracción de la articulación.
- Aflojamiento de la prótesis.
- Dislocación de la prótesis.
Es necesario que las personas que tienen una prótesis (como en el caso de una articulación artificial) tengan precauciones especiales contra la infección. Se debe llevar una tarjeta de identificación médica que indique que se tiene una prótesis e informar siempre al médico acerca de la prótesis de articulación de rodilla. Se deben administrar antibióticos antes de cualquier tratamiento dental o cualquier procedimiento invasivo.
Expectativas después de la cirugía
Los resultados de un reemplazo total de rodilla con frecuencia son excelentes. La operación alivia el dolor en más del 90% de los pacientes y la mayoría no necesita ayuda para caminar después de la recuperación. La mayoría de las prótesis duran de 10 a 15 años, y algunas hasta 20, antes de que se aflojen y requieran una cirugía de revisión.
Convalecencia
La estadía en el hospital generalmente dura de 3 a 5 días, pero el período total de recuperación varía de 2 a 3 meses hasta un año. La actividad de caminar y los ejercicios de rango de movimiento se comienzan inmediatamente después de la cirugía. Algunos cirujanos recomiendan el uso de una máquina que flexione la rodilla del paciente en la cama.
Algunos pacientes necesitan una corta estadía en un hospital de rehabilitación, para lograr una independencia segura en las actividades de la vida diaria. Es posible que el paciente necesite usar muletas o un caminador durante algunas semanas, o incluso meses, después de la cirugía.
La fisioterapia que se comenzó en el hospital se debe continuar después de salir hasta que se recuperen la fuerza y el movimiento. Normalmente, se deben evitar los deportes de contacto; pero las actividades de bajo impacto, como la natación y el golf, usualmente se pueden realizar después de una recuperación total de la cirugía.
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Artroscopía
¿Qué es la Artroscopía?
La artroscopía es un procedimiento quirúrgico usado por los cirujanos ortopédicos para visualizar, diagnosticar y tratar problemas en las articulaciones.
La palabra artroscopia viene de dos palabras griegas, “artro” (articulación) y “scopia” (mirar), y juntos significan literalmente “mirar dentro de la articulación”. Durante la cirugía artroscópica el cirujano ortopédico hace una pequeña incisión en la piel del paciente y luego inserta un instrumento del tamaño de un lápiz, que contiene un pequeño lente y un sistema de luces para magnificar e iluminar la estructura dentro de la articulación. La luz es transmitida a través de fibras ópticas hasta la punta del artroscopio que ha sido insertado dentro de la articulación.
Luego, al conectar este artroscopio con una cámara de televisión miniatura, el cirujano puede observar el interior de la articulación a través de una incisión muy pequeña, en vez de una de más tamaño necesaria en caso de cirugía.
La cámara de televisión conectada con el artroscopio muestra la imagen de la articulación en una pantalla de televisión, permitiendo así que el cirujano vea, por ejemplo, dentro de la rodilla, los cartílagos o ligamentos, o debajo de la rótula. El cirujano puede determinar la cantidad o el tipo de daño, y luego si es que es necesario reparar o corregir el problema.
¿Por qué es necesaria la Artroscopía?
El diagnóstico de los daños en las articulaciones y sus enfermedades empieza con una revisión completa de la historia médica, reconocimientos físicos, y generalmente Rayos X.
Reconocimientos adicionales también pueden ser necesarios, como un MRI (representación de la Resonancia Magnética), o un CT (Termografía Catódica). Un diagnóstico final es efectuado a través del artroscopio, y éste puede ser más exacto que con el uso de cirugía “abierta” o estudios con Rayos X.
Las enfermedades y las lastimaduras pueden causar daños a los huesos, cartílagos, ligamentos, músculos y tendones. Algunas de las condiciones que se encuentran con más frecuencia durante un reconocimiento artroscópico de las articulaciones pueden ser:
Sinovitis o inflamación del revestimiento (sinovio) en la rodilla, hombro, codo, muñeca de la mano o el tobillo.
- Lastimaduras agudas y crónicas
Hombro o desgarradura del puño del tendón rotatorio, síndrome de choque, y dislocaciones recurrentes.
Rodilla o desgarramiento del menisco (cartílago), condromalasia (desgaste o lastimadura del cojín del cartílago) y desgarramiento de los ligamentos cruzados causando inestabilidad.
Muñeca de la mano o síndrome del túnel del carpo.
- Partículas desprendidas de hueso y/o cartílago en la rodilla, hombro, codo, tobillo o la muñeca de la mano.
Aunque el interior de casi todas las articulaciones puede ser observado con un artroscopio, seis articulaciones son examinadas más frecuentemente con este instrumento. Éstas incluyen rodilla, hombro, codo, tobillo, cadera y la muñeca de la mano. A medida que los ingenieros de la tecnología electrónica realizan avances y nuevas técnicas son desarrolladas por los cirujanos ortopédicos, otras articulaciones también podrán ser tratadas con más frecuencia en el futuro.
¿Como se efectúa la Cirugía Artroscópica?
La Cirugía Artroscópica, aunque es mucho más fácil en términos de la recuperación de la cirugía abierta, todavía requiere el uso de anestesia y equipo especial en la sala de operaciones de un hospital o una sala de cirugía para pacientes no internados. Usted recibirá un anestésico general, espinal o una anestesia local, dependiendo de la articulación o del problema por resolver.
Una pequeña incisión (como del tamaño del agujero de un botón de camisa) será hecho para poder insertar el artroscopio. Varias otras incisiones pueden ser hechas para ver otras partes de esa articulación o insertar otros instrumentos.
Cuando es indicado, se efectúa una cirugía correctiva con instrumentos especialmente diseñados que son insertados dentro de la articulación a través de incisiones adicionales.
Al principio, la Artroscopía era simplemente una herramienta para el diagnóstico y para hacer planes para ejecutar cirugía abierta estándar. Con el desarrollo de mejores instrumentos y técnicas para la cirugía, muchas patologías ahora pueden ser tratadas artroscópicamente. Por ejemplo, muchas rasgaduras del menisco en la rodilla pueden ser tratadas con mucho éxito con el uso de la Cirugía Artroscópica.
Algunos problemas asociados con la artritis también pueden ser tratados. Varios desórdenes son tratados con una combinación de Artroscopía y cirugía estándar:
- Procedimiento del puño rotativo.
- Reparación o resección de un cartílago rasgado (menisco) en la rodilla o el hombro.
- Reconstrucción de los desgarramientos del ligamento cruciforme anterior en la rodilla.
- Extirpación del revestimiento inflamado (sinovia) en la rodilla, hombro, codo, tobillo y la muñeca de la mano.
- Aflojamiento del túnel carpal.
- Reparación de ligamentos rasgados.
- Extirpación de partículas sueltas de hueso o cartílago en la rodilla, hombro, codo, tobillo y muñeca de la mano.
Después de la Cirugía Artroscópica, las pequeñas incisiones serán cubiertas con un vendaje. Luego, usted será movido desde la sala de operaciones hasta un cuarto de recuperación. La mayoría de los pacientes no necesitan o necesitan una pequeña cantidad de medicación para el dolor.
Antes de haber sido dado de alta, le darán a usted instrucciones acerca del cuidado de sus incisiones, las actividades que debe evitar, y cuales ejercicios tiene que hacer para ayudar a su recuperación. Durante las visitas de seguimiento, el cirujano inspeccionará sus incisiones, quitará las puntadas, si es que las recibió, y discutirá su programa de rehabilitación.
La cantidad de cirugía requerida y el tiempo de recuperación van a depender de cuan complicado es su problema. Ocasionalmente, durante la Artroscopía, el cirujano descubrirá que el daño o la enfermedad no puede ser tratada adecuadamente con solamente la artroscopía. En ciertos casos, la cirugía más extensa o “abierta” puede ser ejecutada mientras que usted está todavía bajo el efecto de la anestesia o en una fecha más tarde después de haber discutido los descubrimientos con su cirujano.
¿Cuáles pueden ser las posibles complicaciones?
Aunque son poco comunes, las complicaciones ocurren ocasionalmente durante o siguiendo la Artroscopía; infecciones, flebitis (coágulos de sangre en las venas), una hinchazón excesiva o derrames de sangre, daños a los vasos sanguíneos o nervios, y roturas de los instrumentos. Éstas son las complicaciones más comunes, pero ocurren en menos de 1 (uno) por ciento de todos los procedimientos artroscópicos.
¿Cuáles son las ventajas?
A pesar de que la Cirugía Artroscópica ha recibido una gran cantidad de atención pública, enfocada a su uso para el tratamiento de atletas famosos, esta cirugía es una herramienta extremadamente valiosa para todos los pacientes ortopédicos y es generalmente más fácil en el paciente que la cirugía “abierta”. La mayoría de los pacientes reciben Cirugía Artroscópica como pacientes no internados y regresan a sus hogares unas cuantas horas después de haberla recibido.
Recuperación después de la Cirugía Artroscópica
Las pequeñas heridas de incisiones se sanan en el transcurso de varios días. Los vendajes de la operación se pueden quitar el día siguiente después de la cirugía y unas bandas adhesivas pueden ser aplicadas, para cubrir las pequeñas incisiones que se están sanando.
Aunque las heridas de las incisiones son pequeñas y el dolor en la articulación que recibió la Artroscopía es mínimo, generalmente toma varias semanas para que la articulación se recupere a su máximo. Un programa específico de actividades para la rehabilitación puede ser sugerido por su médico para apresurar su recuperación y para proteger el futuro funcionamiento de la articulación.
No es algo raro que los pacientes puedan volver al trabajo, o la escuela, para continuar sus actividades diarias dentro de unos pocos días. Los atletas y otros que están en una buena condición física pueden, en algunos casos, volver a sus actividades atléticas dentro de unas pocas semanas. De todas maneras, no se olvide que las personas que reciben Cirugía Artroscópica pueden tener diferentes diagnósticos y condiciones que existían anteriormente, así es que cada Cirugía Artroscópica para cada paciente es única para esa persona. El tiempo de recuperación reflejará esta individualidad.
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